Para
los críticos de la cuarta transformación
puede parecer absurdo que el noveno campeonato (¡a fuerza!) de Cruz Azul se
deba al gobierno de Andrés Manuel López Obrador, para otros, es congruente
pensar que sí existe una relación. Lo que sí sería un desatino es pensar que el
Azul es el equipo de la 4T o pensar que no existe un efecto sinérgico entre la
actual administración y la Cooperativa La Cruz Azul. Obviamente el campeonato
es total mérito de los jugadores en la cancha y de su técnico Reynoso, pero no
abordaré las cuestiones deportivas per se.
También
sería absurdo hacer una comparación entre un país y una empresa simplemente por
su naturaleza, pero el mínimo común denominador es la corrupción que puede
existir entre sus dirigentes. En México, no hay que buscar mucho para encontrar
casos de corrupción en el gobierno; y en el caso de los ex dirigentes de la Cooperativa
cementera, son de dominio público las denuncias contra estos.
Casi
damos por hecho que Guillermo Álvarez Cuevas, ex director de la Cooperativa y
ex presidente del club de futbol, es un delincuente, pues en vez de acogerse a
su presunción de inocencia y a su derecho del debido proceso, derechos que por
ley aún conserva, prefirió fugarse y evadir la justicia por las acusaciones que
pesan en su contra de operaciones con recursos de procedencia ilícita y
delincuencia organizada, elementos acusatorios que le valieron el congelamiento
de sus cuentas bancarias a solicitud de la Unidad de Inteligencia Financiera en
2020.
Si
retrocedemos un poco, en 2019, se presentó una manifestación de cooperativistas
que se instalaron en la entrada del corporativo de la cementera en la CDMX,
exigiendo la salida de Guillermo Álvarez, que semanas antes había sido señalado
en una investigación periodística por presuntamente haber desviado 191 millones
de pesos. También solicitaron la ayuda del presidente López Obrador, hablando
en su mismo lenguaje: “Le pedimos al
presidente que apoye, necesitamos que acabe con la mafia de Cruz Azul, el
prometió acabar con las mafias del poder y aquí tenemos una muy grande”. “Pedimos
su intervención porque es la Cooperativa insignia de México. Queremos que fije
sus ojos en esta Cooperativa”.
En
el mismo año, Salvador García Soto, periodista de El Universal, escribe su
columna titulada “Cruz Azul, la dictadura de terror de Billy Álvarez”. En esta
resalta el pleito que empezaría desde el 2009 entre los hermanos Álvarez
Cuevas, Guillermo y Alfredo, por el control de la Cooperativa. Apunta que
existe una acusación y denuncia a Guillermo desde 2010 por operaciones con
recursos de procedencia ilícita, sin embargo, las influencias y sus relaciones
políticas de Guillermo Álvarez, le ayudaron a librar las acusaciones con pagos
a las autoridades de ese tiempo. El menor de los Álvarez, “Billy”, tomó mayor
control, y su hermano, Alfredo, se plegó a la fuerza de este. La disidencia de
algunos cooperativistas por los malos manejos y el conocimiento que ya tenían
de algunas de las actividades ilícitas de los mandamases, hizo que se ganaran
denuncias penales fabricadas con apoyo de jueces y ministerios públicos
sobornados; o se plegaban a las órdenes del jefe, o asumían las consecuencias,
perjudicando los mismos intereses de la Cooperativa y de las familias que son
parte de esta. En fin, ninguna autoridad hacía nada.
Al
final de su columna, García Soto, reflexiona: en tiempos de la 4T donde el
presidente asegura que ya no habrá impunidad, Billy Álvarez se sigue pasando la
ley por el arco del triunfo y pisotea los derechos de los socios de Cruz Azul,
sin que ninguna autoridad tome cartas en el asunto.
Ignacio
“el fantasma” Suárez, periodista de investigación deportivo, en su columna “CruzAzul, un botín de cemento y goles”, escribe sobre un desfalco de 43 mil
millones de pesos a la Cooperativa por parte de Álvarez y compañía, una suma
con la que se podría comprar hasta 2 veces los 18 equipos de la Liga MX. Y
hablando de números, los pleitos legales solo por honorarios de abogados han
costado 300 millones de dólares; con 200 millones, los Rayados de Monterrey
tienen el mejor estadio del país. Toda esta podredumbre no sería posible si no
hubiera una connivencia con las autoridades. Favor con favor se paga, pues el
cemento ha sido un buen botín político.
El
equipo de futbol solo es una parte de la Cooperativa, o era, pues Billy se
había hecho de su control sin rendir cuentas a nadie. Este representa una
pequeña parte del fraude, entre 7 u 8 mil millones de pesos según las
auditorias contables y financieras.
En
la actual administración de López Obrador, el cobro de impuestos ha sido algo
que no a todos ha caído bien, y en ese escenario se dio a conocer públicamente que
el equipo Cruz Azul, junto con Chivas, Pumas, Toluca y Atlante, se les habían
condonado impuestos de 2006 a 2015 por un monto de un poco más de 450 millones
de pesos; sin embargo, Cruz Azul fue el club más beneficiado con unos 330
millones de pesos condonados.
A
finales de 2019, cooperativistas hicieron presencia fuera de Palacio Nacional
para solicitar una audiencia con el presidente por la falta de rendición de
cuentas de Billy Álvarez. El presidente encargó la atención a Alejandro
Encinas, Subsecretario de Gobernación y a María Luisa Alcalde, Secretaria del
Trabajo. Naturalmente, Santiago Nieto, jefe de la Unidad de Inteligencia
Financiera que anda denunciando a diestra y siniestra bajo el mandato de cero tolerancia a la corrupción, tendría
que presentar un informe al respecto.
En
mayo de 2020, la UIF anuncia el congelamiento de cuentas personales de GuillermoÁlvarez, Alfredo Álvarez y de Víctor Garcés por ser investigados por los probables
delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada. Un hecho que no se
realizó antes. Billy desapareció; su hermano, Alfredo, se presentó ante las
autoridades solicitando que se le sujetara al criterio de oportunidad a cambio de ofrecer pruebas que revelen el
entramado de todas las acusaciones de que son sujetos, sin conceder, desde
luego, que él sea culpable. Los juicios aún esperan, pero los ex dirigentes ya
no tienen el control aunque siguen manteniendo el apoyo de una fracción de
cooperativistas.
Con
todos estos problemas, se planteó la cuestión si el equipo debería ser
desafiliado de la Liga Mx, pues el reglamento de Afiliación, Nombre y Sede de
la Federación Mexicana de Fútbol establece que un club puede ser desafiliado si
los dueños o directivos incurren en actos delictivos o de dudosa reputación.
Cuestión que puso muy nerviosos a los de la Federación, pues con el reglamento en mano podrían desafiliar al club, pero como la FMF no es de muy buena reputación
tampoco, dicen, quizás por eso hicieron poco menos que una mención al respecto.
No obstante, la Cooperativa y el Club estaban en manos de Billy, a pesar de que
legalmente Guillermo Álvarez dejó de ser director desde 2013 por una resolución de un juez, quien determinó que las facultades de representación y de la firma
social debían ser del Consejo de Administración, pero este se siguió
manteniendo de facto. Por lo que ciertamente se puede decir que la Cooperativa
estaba secuestrada con amparo desde el poder.
“El
Francotirador”, que escribe en el Diario Record, mencionó que los actuales administradores
de la Cooperativa son apoyados desde la presidencia. Julio Scherer, consejero
jurídico del presidente, ha dado recomendaciones sobre las principales
decisiones que están tomando en la Cooperativa, incluido a los que conciernen
al equipo. Revela que fue él quien le abrió la puerta a Álvaro Dávila, actual
presidente del club Cruz Azul, y se la cerró a Carlos Hermosillo - a quien ya le
habían prometido llegar- probablemente por su polémico manejo en la CONADE y quizás su
relación con el Partido Acción Nacional. Si hay decisiones que se han tomado en
La Cruz Azul, es precisamente sobre la austeridad, parecida a la del gobierno federal.
Es
de llamar la atención que en el nuevo reacomodo de fuerzas y los ajustes a las
finanzas y operaciones que realizan los nuevos dirigentes, Víctor Velázquez, presidente
del Consejo de Vigilancia, prevea que las ganancias crezcan debido al impacto positivo por los principales proyectos de infraestructura del gobierno federal:
Dos Bocas, Santa Lucía y Tren Maya; obras por las cuales los detractores del gobierno de la 4T están en desacuerdo y siempre manifiestan su rechazo por estas.
Un
día después de que Cruz Azul besara por fin la gloria de obtener la novena
estrella, Andrés Manuel López Obrador felicitó al club con un mensaje hasta
cierto punto etéreo y especial: “Felicidades al Cruz Azul, se acabó el embrujo. Abrazos a
los de la casa del dolor ajeno”.
Los
juicios aún no llegan, y la impunidad aún está presente, pero las cosas ya no están,
por el momento, como antes. Salvador García Soto, ¿podría seguir cuestionando si el gobierno no ha hecho nada en el asunto Cruz Azul?
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