martes, 31 de agosto de 2021

¿Mercenarios entre refugiados afganos?

La frase pagan justos por pecadores quizá no sería la más apropiada para señalar que con la reciente ola de refugiados afganos, provocada por una guerra fracasada (¿o no? para la industria armamentista ha sido todo un éxito, por ejemplo), son varios países los que tienen que lidiar con este flujo migratorio. Por otro lado, es un acto totalmente humanitario dar acogida a todas las personas que por ciertas circunstancias quieren salir de Afganistán; pero que quede claro, lo que causaron Estados Unidos y sus aliados se vuelve un asunto de seguridad nacional para otros países de la región y un asunto más a tratar para los buenos samaritanos que, como México, darán refugio a muchos.

Entre algunas potencias occidentales está el compromiso de dar refugio particularmente a los civiles que ayudaron en los operativos militares durante 20 años a las fuerzas estadounidenses y de la OTAN; sin embargo, países como Irán, quien ya tiene en su territorio unos 780.000 afganos, ha dado instrucciones para rechazar a todos los afganos que se presenten en los puestos fronterizos. Turquía cuenta con 129.300 afganos en su suelo, lo que se suma a los 3.6 millones de refugiados sirios y otros casi 320.000 de otras nacionalidades, por lo que resulta lógico que su presidente, Erdogan, se haya comprometido a terminar de erigir un muro en la frontera con Irán para contener a los afganos que están cruzando. Pakistán, quien tiene el mayor número de refugiados afganos, 1.450.000, ha aumentado los procedimientos de verificación para permitir la entrada. 

Las imágenes que se han difundido de personas intentando desesperadamente escapar de suelo afgano, a primera vista es consecuencia del terror que sienten por la toma de control de un grupo radical que no respeta nada ni a nadie, los talibanes. No se trata de aceptar que no haya muchas personas que sientan la necesidad de huir de un país sumergido en la violencia y la inestabilidad, pero también hay que prestar atención a los cientos o miles de colaboradores afganos (se puede leer mercenarios también) que ayudaron a las fuerzas intervencionistas, en lo que costó la vida de muchos de sus mismos connacionales. Lo bueno es que Afganistán es un Estado fallido, si no, esos colaboradores serían acusados por alta traición; lo malo es que las deslealtades se pagan con la muerte o con la misma moneda.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ha alertado a sus vecinos de Asia central que deben mantener a raya el desbordamiento desde Afganistán del extremismo islámico después de la toma del poder por los talibanes. Su preocupación radica en la cuestión de saber quiénes están entre los refugiados, y en el que, después de un colapso de la seguridad, se podría ver a terroristas entrar en los estados vecinos bajo la apariencia de refugiados. No sería de extrañar que algunos países de la región se muestren reacios a abrir sus fronteras para la recepción de migrantes teniendo en cuenta estas advertencias. 

Para el analista internacional Thierry Meyssan, Putin sabe perfectamente que entre los que intentan huir están precisamente los colaboradores y mercenarios a sueldo de las potencias occidentales. Meyssan afirma que los afganos que intentan huir colgados de los aviones (¿cuánto miedo tendrán?) no son precisamente traductores de las embajadas occidentales sino agentes de la Operación Omega, iniciada por la presidencia de Obama: miembros de la Dirección Nacional de Seguridad  (NDS) y de la Khost Protection Force (KPF) que se encargaban de torturar y asesinar a afganos que se oponían a la ocupación extranjera. Esta última, la KPF, una fuerza paramilitar respaldada por la CIA, cuenta con un cúmulo de atrocidades según documenta Foreing Policy, y de la cual se esperaba, o espera, por parte de muchos afganos, su disolución después de la retirada de Estados Unidos. Es muy probable que los talibanes arremetan contra estos como represalia del bando en el que eligieron estar.

México, como otros tantos países,  ya ha dado refugio a muchos afganos, la mayoría miembros de medios de comunicación como el Wall Street Journal; no estoy diciendo que entre estos refugiados haya agentes ejecutores o cómplices de muchos crímenes, pero ¿será probable que estos lleguen a pisar territorio de los países que ofrecen refugio? Eso sería tarea de los servicios de inteligencia de cada país investigar; a primera vista solo percibo que se da refugio a un grupo muy selecto de afganos (periodistas, miembros de gobierno, activistas de derechos humanos, profesionistas, estudiantes…), y con, al menos en América Latina, especial interés en mujeres y niños. 

viernes, 13 de agosto de 2021

Cuba: ¿embargo o bloqueo económico?

Los acérrimos amantes de la lengua y los tecnicismos suelen, con ciertos aires de superioridad intelectual y una sonrisa burlesca dibujada en el rostro, criticar el bloqueo de Estados Unidos a Cuba, pero no por las implicaciones de las medidas punitivas contra los isleños, sino por el hecho de que no debería decirse bloqueo sino embargo.

Uno de los problemas de las relaciones internacionales es la terminología aplicada para dirimir sus propios asuntos debido a la falta de consenso, ya sea por la complejidad y evolución de los hechos que configuran el escenario internacional o por el etnocentrismo de algunas instituciones o academias para imponer sus términos. No obstante, podríamos ajustarnos a los conceptos ya definidos. 

La justificación de llamarle bloqueo, según entiendo es el razonamiento de La Habana, es que este es un acto de guerra e implica un crimen internacional de genocidio, pues en la Convención para la Prevención y la Sanción del delito de Genocidio establece que el genocidio se entiende, entre otros actos, como el «sometimiento intencional de un grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial». Pero para los puristas, el término bloqueo, no justifica su empleo en este caso y solo es una estrategia de propaganda

El concepto tradicional de bloqueo responde a una actividad puramente bélica, la cual consiste en que una nación corta las comunicaciones marítimas y sitia con fuerzas navales a otra, el Diccionario de Derecho Internacional de los conflictos armados, define el bloqueo como «operación de las fuerzas navales y aéreas, mediante la cual un beligerante prohíbe totalmente el movimiento marítimo procedente de un puerto o con destino a este o de un litoral perteneciente a un beligerante enemigo». Hay tres requisitos que configuran un bloqueo: que exista un estado de guerra, el establecimiento formal de un bloqueo por parte de uno de los beligerantes, y la interrupción del tráfico marítimo

Cabría mencionar que el bloqueo, el cual la Carta de las Naciones Unidas hace mención en su artículo 42, se le consideraría o bien un embargo o un bloqueo pacífico, pues  Naciones Unidas no tiene facultad para declarar la guerra; es decir, tache a NU por no ser rigoristas. 

De cualquier forma, con el concepto anterior, no se podría argumentar que se trata de un bloqueo la medida en Cuba, pues ni hay una fuerza naval estacionada cortando las comunicaciones marítimas de la isla ni un estado de guerra —¿o sí?, la Ley de Comercio con el Enemigo aplicada exclusivamente a Cuba puede ser reveladora— entre ambas naciones. Por lo tanto, se le debería llamar embargo, pues con un bloqueo se vería impedido el comercio internacional de Cuba, y este país sí goza de relaciones comerciales con muchos países de todo el mundo

El embargo, según la Real Academia de la Lengua Española lo define como la «prohibición del comercio y transporte de armas u otros efectos útiles para la guerra, decretada por un gobierno»; así mismo, el Diccionario de Derecho Internacional de los conflictos armados citado arriba, describe un embargo como el acto por el cual un buque de guerra toma posesión del barco detenido o incauta la mercancía de este, acepciones que no se refieren exactamente al comercio en general —¿será que el término embargo sí puede tener más connotaciones pero bloqueo no? Por otro lado, una de las definiciones del Cambridge Dictionary, y que se apega más a la acepción de los puristas, nos dice que un embargo es «una orden del gobierno para detener temporalmente el comercio de ciertos bienes o con ciertos países»; la definición de Investopedia menciona que es una «orden del gobierno que restringe el comercio con un país específico o el intercambio de bienes específicos». La definición como tal no comprende medidas financieras —en el entendido de que finanzas y comercio no es lo mismo—, pero se podría aludir que estas forman parte del embargo. 

Tanto en el embargo como en el bloqueo, la finalidad de su aplicación es que el país bloqueado o embargado cambie su actitud hostil o desestabilizadora por políticas más favorables o a la medida de las condiciones que demanda la nación bloqueadora o la que embarga, con la diferencia de que en un embargo, se dice, no se aplica el uso de la fuerza. 

Por otra parte, la doctora Ghada Gomaa A. Mohamed de la corporación Economics & ECO Engineering Associate incorporada al gobierno federal de Canadá, menciona que el bloqueo ha ido evolucionando en la práctica, y tomado el nombre de economic war. La guerra económica o economic warfare se entiende, según la enciclopedia Britannica, como el uso de medios económicos contra un país a fin de debilitar su economía, cambiar su comportamiento o minar su habilidad para conducir relaciones normales con otros países; algunos de esos medios son embargos comerciales, boicots, sanciones, discriminación arancelaria, congelamiento de activos, suspensión de ayuda, la prohibición de inversión y otros flujos de capital. Prácticamente todo lo que implica el conjunto de leyes aplicadas contra Cuba.  

La doctora Ghada aduce que los bloqueos económicos internacionales son un arma económica utilizada contra una nación para cambiar su comportamiento hacia la dirección que la nación bloqueadora pretende, ya sea por razones políticas, económicas o éticas. Este bloqueo puede ser dividido en embargo comercial, embargo de inversión, embargo financiero y embargo tecnológico

Menciono algunos ejemplos que podrían encajar con los conceptos arriba mencionados. Los Reglamentos para el Control de Activos Cubanos del Departamento del Tesoro son una medida de congelamiento de activos. En cuanto al embargo financiero, Ghada menciona que estos buscan crear una crisis de liquidez en la nación bloqueada para evitar que tome préstamos o financiamiento para sus importaciones u obtener créditos de instituciones bancarias internacionales; la Ley de Asistencia Exterior de EU y parte de la Ley Torricelli y de la Ley Helms-Burton bloquea este tipo de préstamos y ayuda internacional a Cuba, además de que esta última, por presiones estadounidenses, no es miembro ni del FMI ni del Banco Mundial para poder acceder a lineas de crédito y desarrollar planes de desarrollo —aunque con el prestigio que tienen estas instituciones, quizá no les haga mucha falta. Por otro lado, como parte del embargo tecnológico, si bien la Ley Torricelli permite la importación desde Cuba de insumos médicos, siempre queda a su discrecionalidad cuáles sí y cuáles no pueden ser importados, lo que impide o dificulta mucho la obtención de tecnología médica para atender las necesidades básicas del pueblo cubano —lo que nos permitiría entender por qué La Habana lo considera un acto de genocidio.  

Cabe decir que un bloqueo, o sea, el efecto de bloquear, según una acepción de la lengua española, es impedir el funcionamiento normal de algo o dificultar el funcionamiento de un proceso. Sabemos que lo mínimo que provoca el embargo estadounidense a Cuba es un cuello de botella a su desarrollo nacional, o «un impacto fundamental a la sociedad cubana al punto de sofocarla», según el profesor José Gabilondo, quien ha trabajado en el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. 

Creo que la definición de embargo es muy escueta para explicar la compleja trama de sanciones aplicadas a Cuba. De cualquier forma, si las medidas contra Cuba no califican como un bloqueo económico, entonces estamos ante la presencia de una ¡flagrante e intolerable violación de la semántica! por parte del régimen cubano. 

Antecedente inmediato de la guerra

Para entender un poco más la actual guerra en Ucrania, es necesario recordar que en el año de 2014 se orquestó un «golpe de Estado» que depu...